Es muy habitual pensar que, si el despido llega después de una baja médica, entonces es nulo. Pero no funciona así. La baja médica no prohíbe, ni impide despedir. Lo que hace es obligar a la empresa a explicar muy bien por qué despide. Los juzgados no miran solo la fecha del despido, si no que analizan el conjunto de la situación: – si existía una causa real, – si esa causa está documentada, – si la decisión tiene sentido, – y si el despido se habría producido igualmente sin la baja. Cuando la empresa no puede explicar nada de eso, la baja médica deja de ser un dato neutro y se convierte en un indicio relevante, incluso en el posible motivo real del despido. Y ahí es donde empiezan los problemas jurídicos. Pero si la empresa acredita una causa objetiva o disciplinaria real, ajena a la situación médica y previa a la baja, el despido puede ser válido, aunque resulte injusto desde un punto de vista personal. Por eso no todo despido tras una baja es nulo. Y por eso tampoco conviene dar nada por perdido. Cada caso se analiza en conjunto. Con hechos, no con suposiciones.

 

Borja Tusell
Equipo Jurídico Antonio Segura Abogados

 

Contenido revisado por Antonio Segura García Consuegra: Experto Jurídico en Migraciones Internacionales y Derecho de Extranjería.

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