Tras años de divorcio y ejecución civil, nuestro cliente fue acusado de un delito de abandono de familia por supuesto incumplimiento de sus obligaciones familiares.

Después de un procedimiento largo y complejo, hemos obtenido su absolución completa.

La defensa consiguió acreditar que su conducta no fue dolosa. Es decir, que no existió voluntad de abandonar ni de incumplir injustificadamente sus deberes. Y sin dolo, no puede haber condena penal.

Hoy celebramos que la verdad jurídica se haya impuesto.

Seguimos defendiendo con rigor, compromiso y confianza tus intereses. ✨

 

Clara Rico.

Equipo Jurídico.

Contenido revisado por Antonio Segura García Consuegra: Experto Jurídico en Migraciones Internacionales y Derecho de Extranjería.