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4.4.2. AUTORIZACIÓN DE RESIDENCIA TEMPORAL POR RAZONES DE PROTECCIÓN INTERNACIONAL.

La autorización de residencia por circunstancias excepcionales también se podrá conceder por razones de protección internacional en los siguientes supuestos:

1.-  Que el Ministro del Interior, a propuesta de la Comisión Interministerial de Asilo y Refugio haya autorizado la permanencia por razones humanitarias al solicitante de asilo cuya solicitud ha sido no admitida a trámite o denegada.

2.- Ser un extranjero desplazado según la normativa sobre protección temporal en caso de afluencia masiva de personas desplazadas.

3.- Las que se prevea en la normativa de desarrollo de la Ley 12/2009, reguladora del derecho de asilo y de la protección subsidiaria. Cabe señalar que este tercer supuesto deja una puerta abierta, dado que todavía no se ha publicado el Reglamento de desarrollo de la Ley de Asilo.

La solicitud se deberá presentar por el extranjero personalmente en la Oficina de Extranjería de lugar donde este se encuentre empadronado. A la misma se deberá acompañar además de la documentación por la que se acredite que se encuentra en uno de los supuestos antes mencionados, la siguiente:

-         Pasaporte en vigor.

-         Certificado de antecedentes penales debidamente legalizado y en su caso traducido.

-         Volante de empadronamiento.

-         Abono de la correspondiente tasa.

El plazo para dictar resolución por parte de la Administración será de tres meses a contar desde el momento de la presentación de la misma, transcurrido el cual se podrá entender que la misma ha sido denegada, pudiendo interponer cuantos recursos correspondan.

En caso de concesión de la misma, el extranjero dispondrá del plazo de un mes para personarse en la Comisaría Nacional de Policía a efectos de expedición de la Tarjeta de Identidad de Extranjero.

La autorización de residencia temporal por razones de protección internacional tendrá una duración anual y autorizará a su titular a trabajar. Transcurrida esta duración se podrá solicitar una autorización de residencia y trabajo siempre y cuando se cumplan los requisitos para ello, o renovar la misma siempre y cuando se mantengan las circunstancias que dieron lugar a su concesión.