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4. RESIDENCIA

4.1.  INTRODUCCIÓN.

Aunque en la introducción de esta Guía, prometimos no hacer menciones a artículos ni leyes, nos permitiremos la licencia de aclarar varios conceptos y normativa reguladora de los mismos antes de ahondar en el complejo mundo de las autorizaciones de residencia.

En primer lugar, debemos señalar que cuando hablamos de autorizaciones de residencia para extranjeros, siempre debemos diferenciar entre Régimen comunitario, refiriéndonos a ciudadanos de la Unión Europea, del espacio económico europeo (Islandia, Liechtenstein y Noruega) y Suiza y ciudadanos de otros Estados. Respecto a los primeros, estos se rigen por una normativa especial regulada en el Real Decreto 240/2007, de 16 de febrero, sobre entrada, libre circulación y residencia en España de ciudadanos de los Estados miembros de la Unión Europea y de otros Estados parte en el Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo. 

Por el contrario, cuando nos referimos a Régimen General, lo hacemos en relación a ciudadanos del resto de Estados, los cuales se regulan por la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, así como de Extranjería (LOE) así como el Real Decreto 557/2011, de 20 de abril, por el que se aprueba su Reglamento.

Hasta el año 2013 esta era toda la normativa en la que basábamos toda la materia de Extranjería, y decimos hasta el 2013, dado que el 27 de septiembre de ese mismo año, se publicó una nueva Ley, Ley 14/2013, de apoyo a emprendedores y su internacionalización. Aunque esta Ley merecerá un capítulo especial, cabe señalar que está destinada a: emprendedores, inversionistas o profesionales altamente cualificados. En relación a ello, y simplemente dando una pincelada, podemos señalar que el nacimiento de esta Ley se debe única y exclusivamente a intentar paliar los graves estragos que está causando la crisis que esta sufriendo España desde hace ya unos años. El contenido de la misma se basa en una serie de medidas para el empresario destinadas a facilitar el inicio, ejercicio y cese de su actividad empresarial, facilitando la misma e impidiendo que la obtención de las respectivas autorizaciones de residencia y/o trabajo sea un obstáculo para la creación de empresas o inversiones. La brevedad de esta Ley así como la inexistencia, hasta el momento de un Reglamento que la desarrolle, harán que dediquemos un apartado especial a la misma, intentando resolver las cuestiones más problemáticas que se están dando en la actualidad. 

 

 

4.2. RESIDENCIA NO LUCRATIVA.